Juego de agua y aire que refresca sin llegar a mojar, convierte a cualquier parque infantil en el lugar más deseado por los niños y los no tan niños. En cualquier entorno, se puede disponer de este sistema donde jugarán siguiendo las nubes que emergen del suelo en breves intervalos, donde les envolverán dejando la sensación de frescor sin perder la magia del agua.
Cualquier entorno: No se precisan condiciones especiales, una toma de agua y otra eléctrica son suficientes para la instalación del sistema.
Amigable medioambientalmente: La poca cantidad de agua utilizada para formar las nubes hacen del sistema el juego medioambientalmente más sostenible del mercado, nada comparable con lo hasta ahora existente.
Aire y agua: Agua que sale para evaporarse y que dejará de salir cuando la temperatura no sea suficiente, dejando paso al aire que en los días más fríos seguirá sorprendiendo con sus chorros emergentes manteniendo gran parte de la magia.
Movilidad: Perseguir las nubes fomenta la movilidad de los niños, que con diferentes velocidades serán un reto para un gran rango de edades.
Integrador: La ausencia de barreras físicas y la atracción que suponen las nubes permiten el acceso incluso en sillas de ruedas sin miedo alguno.
Higiénico: El especial diseño del sistema hace que según el REAL DECRETO 865/2003 los riesgo higiénicos sean mínimos, siendo suficiente el realizar un mantenimiento anual.
Normativa: Se cumple con el Reglamento de baja tensión para piscinas y fuentes ICT-BT-3. Las tensiones empleadas están sensiblemente por debajo de las permitidas por la norma.
Toda la familia: La instalación del sistema permite implantar en puntos de estancia cercanos tipo pérgolas, salidas de agua nebulizada que aliviarán las tardes más calurosas de los padres.